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Cerrajeros 24 horas
Si como consecuencia de la rotura de una llave en el cilindro hemos tenido que romper la cerradura, no nos queda otra solución que ubicar una nueva para hacer la sustitución.
La selección del nuevo sistema para asegurar la puerta puede pasar por ubicar uno igual al que se retirará, pero si deseamos una modificación completa que contemple un nuevo modelo de cerradura, las previsiones a seguir deben incluir las medidas del grosor de la puerta, así como del espacio entre la posición del pestillo y el agujero donde irá el cilindro sobre la superficie de la puerta.
Estas previsiones posibilitan que la instalación que se haga encaje perfectamente en los sitios previstos, evitándonos errores que atrasarán la tarea que vamos a emprender.
Este trabajo se puede hacer con tranquilidad y prestando atención a los detalles que tiene y para que te animes, te indicamos algunos pasos para realizar el cambio sin necesidad de recurrir a un cerrajero.
Procedimiento que podemos seguir para realizar el cambio
Una vez que vamos a iniciar esta labor, necesitamos organizarnos y ubicar algunas herramientas básicas, como un destornillador y un martillo pequeño que ayudará a ejercer presión suave durante la desinstalación del pestillo y las placas de la cerradura, facilitando el retiro de las piezas con el menor daño a estas piezas y a la puerta.
Comenzamos por retirar los tornillos que están en la parte frontal de la perilla o pomo de la puerta con un destornillador, recordando que mientras hacemos esto debemos sostener la puerta para evitar otros daños en la cerradura, que puede verse forzada si no tomamos esa previsión.
Procedemos a desinstalar el cilindro, que lo extraemos quitando el tornillo lateral de la puerta que lo fija en ella, con ayuda de un destornillador; para luego retirar los tirafondos laterales, también fijados con tornillos en su posición.
No olvidemos sostener la perilla mientras realizamos estas desinstalaciones.
Durante el proceso que realizamos para quitar el cilindro, una vez que quitamos el tornillos damos un pequeño empujón para sacarlo; algunas veces ayuda el girar la llave y jalarla para que el cilindro se venga con ella aun introducida, facilitando mucho la tarea.
Una observación: en caso de que se trate de una puerta de seguridad, lo más probable es que debamos retirar también la perilla.
Continuando con la tarea, el nuevo cilindro se coloca en el espacio dejado por el anterior, con la llave puesta en su ojo, para seguidamente atornillar en la parte lateral de la puerta.
Este cilindro debe guardar la misma forma y tamaño del que sustituirá, de lo contrario sólo tendremos atrasos en este proceso de cambio. Usualmente tienen forma de pera o circular, por lo que es conveniente observar aquella que se va a sustituir para verificar el tipo de modelo que vamos a adquirir.
Una sugerencia al respecto es llevar el cilindro viejo a la cerrajería para adquirir uno similar, dado que el grosos de las puertas varía, debemos asegurarnos que encaje perfectamente en su lugar.
Para cambiar la cerradura se sigue una secuencia similar. Se retiran todos los tornillos y con ayuda de un destornillador se desprenden las láminas o placas del pomo o perilla, un golpe suave o empujón, puede ser de utilidad también.
Debe chequearse que al igual del cilindro, la cerradura tenga las mismas dimensiones de la que sustituirá; sólo así se puede tener la seguridad de que tanto la cerradura como el cilindro funcionarán debidamente.
Como puedes observar, se trata de tareas que se pueden realizar sin mayor contratiempo, sólo necesitamos contar con un poco de paciencia y organización.

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