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cerrajerosmislata.online
No sé si les ha ocurrido, pero en estos días, al culminar mi horario de trabajo, cerré con llave mi escritorio y no la encontré cuando volví al día siguiente. En un primer momento no sabía si tendría que ubicar un cerrajero o romper el mueble, ya que necesitaba recuperar unos documentos que por seguridad quise dejar bajo llave, pero antes de llegar a esos extremos, me puse a pensar si podría resolverlo por mi cuenta, por lo cual comencé a observar con detenimiento qué materiales tenía sobre el escritorio que pudieran ser de utilidad: un bolígrafo, papeles, cinta, clips.
Me decidí por los clips.
Para empezar, tomé los que vi que por su tamaño podían caber en la ranura de la cerradura semejando una llave. Estiré uno manualmente hasta dejarlo totalmente extendido e hice una primera prueba, que no me funcionó, pues se resbalaba, impidiendo su giro dentro de la ranura.
Decidí probar doblando un extremo para que quedara como una “L”, haciendo pequeñas curvas en el lado más corto, con la intención de asemejarlo al perfil de una llave, es decir, con sus partes cóncavas y convexas, de modo de introducir esa pieza en la ranura como si fuese la llave perdida, en tanto el extremo más largo sirvió para sostenerlo y moverlo dentro de la ranura alternadamente con movimientos de entrada y leve salida en los espacios del cilindro, para intentar que “encajara” y poder girarlo de forma correcta.
Este ejercicio con la “llave manual” continuó hasta lograr abrir el escritorio, pudiendo recuperar los documentos y continuar el trabajo a tiempo y con un nuevo aprendizaje, que he decidido compartir para que lo tomen en cuenta si llegan a pasar por una situación similar.

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